1. Evaluamos tanto la calidad del servicio prestado como el aprendizaje logrado.
Responde primero individualmente por escrito en tu diario de aprendizaje para hacer luego una puesta en común con toda la clase:
- ¿En qué medida hemos cumplido los objetivos del servicio que nos habíamos propuesto? ¿Qué evidencias tenemos?
- ¿Las personas destinatarias del servicio quedaron satisfechas? ¿Cómo lo sabemos?
- ¿Qué hemos aprendido a lo largo del proyecto que no sabíamos antes?
- ¿Hemos desarrollado alguna habilidad nueva (trabajar en equipo, comunicarnos, resolver problemas…)?
- ¿Qué aspectos del servicio prestado podrían haber sido mejores? ¿Por qué no lo fueron?
2. Asamblea de cierre
Nos colocamos en asamblea para responder oralmente a las siguientes preguntas:
- ¿Cuál es el momento del proyecto del que te sientes más orgulloso/a? ¿Por qué?
- ¿Qué persona del grupo merece un reconocimiento especial y por qué?
- ¿Hubo algún obstáculo que superamos juntos? ¿Qué nos ayudó a lograrlo?
- ¿Cómo podemos compartir o celebrar lo que hemos conseguido con el resto de la comunidad escolar?
- ¿Qué frase o imagen resumiría el esfuerzo colectivo de todo el grupo?
3. Carta para el alumnado del curso próximo
Escribe una carta dirigida al alumnado del curso próximo que continuará este proyecto dando respuesta, al menos, a estas preguntas:
- Si volviéramos a empezar el proyecto, ¿qué cambiaríamos desde el principio?
- ¿Qué recursos (tiempo, materiales, personas…) nos faltaron y deberíamos tener en cuenta la próxima vez?
- ¿Cómo podría continuar este proyecto el curso que viene? ¿Qué le diríamos al alumnado que lo herede?
- ¿Podríamos ampliar el impacto del servicio? ¿A quién más podría beneficiar?